Vida saludable1,2

¿Qué desencadena los brotes? ¿Los cambios de tiempo? ¿Algunos alimentos? ¿El estrés? Conocer los factores desencadenantes hace que resulte más sencillo evitarlos y minimiza sus efectos.

Un estilo de vida saludable no solo mejora la psoriasis sino que también puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar otras enfermedades como las cardiovasculares o la diabetes.

Se recomienda   Cómo conseguirlo
Mantener un peso saludable: puede ayudarte a reducir la gravedad de la psoriasis y el riesgo de enfermedades relacionadas.   Llevar una dieta sana y equilibrada. Practicar ejercicio diariamente y mejorar los hábitos alimentarios pueden ayudar a controlar el sobrepeso.
No fumar: el tabaco se ha relacionado con mayor riesgo de psoriasis y enfermedades del corazón. Además, fumar puede influir en el efecto de determinados tratamientos.   Dejar el tabaco no resulta fácil, pero el médico te puede ayudar con medidas de apoyo.
Beber alcohol con moderación.   No abusar de bebidas alcohólicas, se deben evitar especialmente las de alta graduación.
Controlar el estrés.   Se puede combatir el estrés mediante el ejercicio físico, practicando técnicas como el yoga o el pilates, o simplemente hablando con amigos y familiares.

Algunos nutricionistas y profesionales de la salud recomiendan cambiar los hábitos alimentarios con el fin de disminuir la inflamación asociada a la artritis psoriásica y psoriasis. Algunas de estas recomendaciones son:2

  • Consumir mucha fruta y verdura, porque contienen vitaminas y antioxidantes.
  • Reducir el consumo de grasas saturadas, presentes en carnes rojas grasas, cerdo, piel de pollo y lácteos enteros, además de en diversos aceites como el aceite de palma.
  • Evitar las grasas tipo trans, presentes en la mayoría de alimentos procesados.
  • Disminuir el consumo de hidratos de carbono procesados y azúcares y aumentar el consumo de cereales integrales, ya que contiene fibra.
  • Comer proteína de carnes magras, como la carne de pollo sin piel y el pescado.
  • Evitar el consumo de alimentos refinados y procesados: bollería y alimentos precocinados.