De acuerdo a la superficie corporal afectada, la psoriasis puede ser. 1

  • Leve: las placas ocupan menos del 5% de la superficie corporal total.
  • Moderada: las placas ocupan entre el 5 y el 10% de la superficie corporal total.
  • Grave: las placas ocupan más del 10% de la superficie corporal total.
Leve
Moderado
Grave

Interesante

Para calcular de manera sencilla la superficie corporal afectada por la psoriasis, podemos usar de referencia la palma de la mano, que representa aproximadamente el 1% de la superficie corporal total. Por ejemplo, si las placas de psoriasis ocupan una superficie equivalente a 5 palmas, se entiende que la superficie afectada es un 5% del total del cuerpo. En este caso, estaríamos ante una psoriasis moderada.

 

Recuerde que usted como paciente, o su médico o enfermero, pueden fácilmente comunicar cualquier reacción adversa grave o leve a cualquier fármaco a través de la página web www.notificaram.es o bien llamando a los departamentos de Farmacovigilancia de los laboratorios titulares de comercialización de cada fármaco. Se deberían notificar incluso las reacciones adversas ya descritas y conocidas que aparecen en el prospecto de los fármacos.

 

 

Aunque un paciente tenga menos del 10% de la superficie corporal afectada, la psoriasis puede considerarse grave si supone un empeoramiento significativo de su calidad de vida. Esto ocurre, por ejemplo, en pacientes con psoriasis localizada en las palmas de las manos o pies, puesto que esta localización puede impedir la realización de actividades cotidianas. Para estudiar la gravedad de la psoriasis, el médico puede utilizar otras medidas como la descamación, el enrojecimiento o el grado de engrosamiento de las lesiones.

1. Menter A, et al. Psoriasis and psoriatic arthritis overview. Am J Manag Care. 2016 Jun;22(8 Suppl):s216-24.

4. Conejo Mir, et al. Manual de Dermatología. Grupo Aula Médica. 2010.

5. J.L. López-Estebaranz et al. Actas Dermosifiliogr. 2010;101(7):629–636

6. López-Ferrera, V, Torrente-Segarrab, Puig L. Artritis psoriásica: lo que el dermatólogo debe saber (Parte 1).

7. Puig, et al. Actas Dermosifiliogr. 2010;101(10):827–846