El empoderamiento, una nueva realidad en la relación médico-paciente

Empoderamiento del paciente

Dr. José Juan Pereyra Rodriguez. Doctor en Medicina y Máster en Telemedicina Dermatológo del H. U. Virgen del Rocio. Profesor Asociado de la Universidad Oberta de Cataluña

Dr. José Juan Pereyra Rodriguez

El término empoderamiento se viene empleando desde hace algunos años como traducción del inglés empowerment. Existen múltiples definiciones de empoderamiento aplicadas al campo de la salud. La Organización Mundial de la Salud (OMS), define empoderamiento como un “proceso mediante el cual las personas adquieren un mayor control sobre las decisiones y acciones que afectan su salud, para ello, los individuos y las comunidades necesitan desarrollar habilidades, tener acceso a la información y a los recursos, y la oportunidad de participar e influir en los factores que afectan su salud y bienestar”(1).

Independiente de las diferentes definiciones, podemos extraer los siguientes elementos clave de un paciente empoderado, que debe cumplir, al menos en su mayoría (2):

  • Conoce en profundidad cuál es su estado de salud o enfermedades

  • Posee control sobre su estado de salud o enfermedad

  • Participa en la toma de decisiones sobre su salud de manera coordinada con los profesionales sanitarios

  • Es responsable respecto del cuidado de su salud

  • Se forma e informa sobre salud

En las enfermedades crónicas, entre las que las psoriasis es un claro ejemplo, solo el 2% de los cuidados se hacen en presencia de profesionales sanitarios, de ahí la importancia de que el paciente sepa gestionar el 98% restante (3).

Existe consenso de los beneficios que aporta incrementar el empoderamiento, pudiendo dividirse a nivel personal y de salud pública (4):

A nivel personal, la formación e implicación del paciente en los cuidados de la salud posibilita una mayor capacitación para afrontar su enfermedad e incluso prevenirla. El e- paciente se forma e informa de manos de profesionales, de otros pacientes, de otras fuentes y junto con su propia experiencia lo convierten en experto en la patología. Con ese conocimiento el paciente aumenta su autonomía para tomar decisiones que afecten a su salud, manejar los síntomas y controlar y gestionar la enfermedad. En situaciones en las que haya que elegir entre dos o más procedimientos diagnósticos o terapéuticos, el paciente debe participar en la decisión a tomar, lo que conlleva una responsabilidad en su decisión. Esta actitud conlleva un mejor seguimiento de la enfermedad y adherencia al tratamiento.

A nivel de salud pública, la implicación en su salud se traduce en ahorro y mejora en la gestión del sistema sanitario, al reducir los costes del proceso terapéutico, con mejor adherencia y haciendo un buen uso de los medicamentos. Además, esta actitud activa puede prevenir ciertas complicaciones. Y contribuye a reducir los costes: disminuyen las consultas, los servicios de urgencias, la hospitalización y las bajas laborales.

El proceso de empoderamiento se caracteriza por la capacitación y habilitación, a través de la transferencia de conocimientos y recursos, que realizan los profesionales junto con los pacientes en una relación colaborativa y cuyo resultado es un paciente con más capacidad de control y de gestión de la enfermedad y de tomar decisiones informadas. Este proceso debe estar guiado por el intercambio de información en el que se comparten conocimientos y capacidades (5). Este intercambio de información puede llevarse a cabo de múltiples modos: en la misma consulta médica; desarrollando guías para pacientes con información/formación para que puedan interpretar correctamente la información clínica; enseñando a los pacientes a afrontar eficazmente la enfermedad para incrementar su calidad de vida y que sean capaces de transmitir sus conocimientos a otros pacientes, como asociaciones de pacientes como acción psoriasis; promoviendo conductas saludables para la prevención de riesgos clínicos...

Hoy en día, en este punto de la información, adquiere especial importancia todos los recursos on-line que, bien guiados, pueden/deben ser un recurso esencial para la adquisición de información por parte de los pacientes.

El empoderamiento del paciente será una parte esencial de la gestión de las enfermedades, fundamentalmente las crónicas, que ayudará a mejor la eficiencia y los resultados en los sistemas de salud. Un paciente activo, un paciente empoderado, es aquel con capacidad para decidir, satisfacer sus necesidades y resolver problemas, con pensamiento crítico y control sobre su vida y su salud. Para conseguir esto, lo primero es la adquisición del conocimiento. Un paciente empoderado tiene que ser un paciente informado y formado, ha de disponer de las nociones suficientes para entender la enfermedad y su tratamiento y sentirse capaz de llevarlo a cabo. Para poder culminar el proceso, el profesional de la salud debe estar a su vez, formado, activado y motivado para brindar las mejores opciones terapéuticas entre las tiene al alcance y actuar en consecuencia, orientarlo y respetar las decisiones del paciente. El reto está́ en cómo se incorpora a la práctica asistencial. La sociedad supo dejar atrás al “todo para el pueblo pero sin el pueblo” del despotismo ilustrado del siglo XVIII. ¿Podrá el empoderamiento superar al modelo paternalista clásico de la relación médico-paciente? Confiamos en que así sea.

Bibliografía

1 World Health Organization. Regional Office for Europe. Health 2020 policy framework and strategy document [Internet]. Geneva: WHO; 2012 [cited 2017 May. 28]. Available from: http://www.euro.who.int/__data/assets/pdf_file/0020/170093/RC62wd08-Eng.pdf
2 Ministerio de Sanidad. Estudio sobre opiniones y expectativas de los ciudadanos sobre el uso y la aplicación de las TI en el ámbito sanitario Edición 2015. Los pacientes y la e-Sanidad
3 Ebrahimia H et al. Evaluation of empowerment model on indicators of metabolic control in patients with type 2 diabetes, a randomized clinical trial study. Prim Care Diabetes. 2016; 10: 129-136
4 Greene J, Hibbard JH. Why does patient activation matter. An examination of the relationships between patient activation and health related outcomes. J Gen Intern Med. 2012;27:520---6
5 Aujoulat I, Deccache A, Marcolongo R, Bonadiman L. Reconsidering patient empowerment in chronic illness: A critique of models of self-efficacy and bodily control. Soc Sci Med. 2008
;66:1228-39.

 

PHES/STE/0418/0006 (mayo 2018)