Corticoides

Los corticoides actúan de forma muy potente contra la inflamación. Se pueden administrar por vía oral o por vía intrarticular (mediante una inyección dentro de la articulación).

Pueden ser útiles en algún momento de la enfermedad, aunque se deben utilizar a la menor dosis y durante el menor tiempo posible, ya que si se emplean durante mucho tiempo son frecuentes los efectos adversos. Estos efectos incluyen el adelgazamiento de la piel, facilidad de moratones, infecciones, diabetes, osteoporosis y, rara vez, la muerte del hueso (necrosis) de las caderas y las rodillas. También pueden además causar un “efecto rebote” de las lesiones de la piel cuando se dejan de tomar. 6

 

6. Linares, et al. Aprendiendo a convivir con la Artritis Psoriásica. Enero 2016. SER. Disponible en: http://www.ser.es/wp-content/uploads/2016/03/aprendiendo_a_convivir_con_la_Artritis_Psoriasica.pdf