Diagnóstico

La importancia del diagnóstico precoz

La artritis psoriásica es una enfermedad crónica con gran repercusión sobre la calidad de vida y cierto grado de discapacidad si no se diagnostica y trata a tiempo, ya que, a diferencia de las lesiones en la piel, la afectación de las articulaciones puede ser irreversible.

A pesar del aumento de la concienciación de la enfermedad entre médicos de atención primaria, reumatólogos y dermatólogos, sigue habiendo muchos casos de artritis psoriásica sin diagnosticar.7 El retraso en el diagnóstico supone también un retraso en el inicio de un tratamiento adecuado y puede contribuir al empeoramiento de la enfermedad.7

El manejo óptimo de la artritis psoriásica debería implicar un acercamiento multidisciplinar, incluyendo tanto al dermatólogo como al reumatólogo, así como al médico de atención primaria y al rehabilitador. Las medidas terapéuticas a tomar deben ir dirigidas tanto al control de las manifestaciones cutáneas, como de las articulares, y es por ello que resulta imprescindible la colaboración entre estas especialidades médicas.1

¿Cómo se diagnostica la artritis psoriásica?

La artritis psoriásica se diagnostica explorando las zonas afectadas. En primer lugar, se realiza una historia clínica en la que se pregunta por las características del dolor, luego se exploran las articulaciones y se realizan, si es necesario, análisis de sangre, radiografías e incluso resonancias magnéticas de las articulaciones en las que se sospecha que pueda haber artritis para ver el grado de afectación articular.8

Para el diagnóstico de la artritis psoriásica, es muy común el uso de los criterios CASPAR. Con este método se asignan puntos en función de la presencia de una serie de signos y síntomas. Una puntuación mayor de 3 en los criterios CASPAR lleva al diagnóstico de la artritis psoriásica.

Criterios de clasificación de la Artritis Psoriásica (CASPAR)9

Criterio   Puntación
Psoriasis    
    Actual   2
    Antecedentes personales de psoriasis   1
    Antecedentes familiares (en pacientes sin psoriasis)   1
Lesiones en uñas (rotura, punteado, hiperqueratosis)   1
Dactilitis (presente o pasada, documentada por reumatólogo)   1
Factor reumatoide negativo   1
Formación de hueso cercano a la articulación   1

¿Cómo se mide la mejora?

En función de la zona afectada, existen diferentes formas de medir los resultados de mejora en artritis psoriásica:

  • Respuesta ACR20: Consiste en determinar una mejora mayor o igual al 20% tras la evaluación clínica de la mejora de las articulaciones, sin tener en cuenta la afectación de la piel.
  • DAS28: Se trata de un índice que puntúa de forma global la actividad de la enfermedad. Incluye el recuento de 28 articulaciones inflamadas y dolorosas.
  • BASDAI: Es un índice de actividad de la enfermedad a nivel de la columna vertebral, presente también en pacientes con artritis psoriásica. Es un cuestionario que incluye 6 preguntas relacionadas con 5 síntomas importantes: fatiga, dolor de la columna vertebral, dolor de las articulaciones, entesitis, rigidez matutina cualitativa y rigidez matutina cuantitativa.
  • ENTESITIS: La inflamación de la entesis puede ser difícil de diagnosticar si no hay hinchazón. Para evaluarla, se exploran físicamente los puntos de entesis más importantes como son los codos, las rodillas y el tendón de Aquiles. También se utilizan pruebas como la ecografía.
  • DACTILITIS: Para determinar la evolución de la dactilitis, se mide con una cinta el grosor de los 20 dedos de manos y pies, otorgando 0 puntos en ausencia de dactilitis, 1 punto si la dactilitis es leve, 2 puntos si hay dactilitis moderada, y 3 puntos en caso de dactilitis grave.
  • PIEL: La escala PASI puntúa la gravedad de la psoriasis midiendo en una escala del 0 al 4 el enrojecimiento, el grosor y el grado de escamas. La puntuación PASI tiene un rango de 0 (no psoriasis) a 72 (afectación de toda la superficie). La mejora clínica de la piel se mide como un porcentaje de mejoría, por ejemplo, un PASI 75 significa que se ha alcanzado un 75% de mejoría. Esta mejoría no siempre va de la mano de la percepción del propio paciente10.
  • NAPSI: esta escala se utiliza para medir el grado de afectación de las uñas. Para ello, se divide la uña en cuadrantes y se valora la psoriasis tanto en la uña en sí como en el lecho ungueal, situado justo debajo de ésta.

 

1. López-Ferrera, V, Torrente-Segarrab, Puig L. Artritis psoriásica: lo que el dermatólogo debe saber (Parte 1). Actas Dermosifiliogr. 2010;101(7):578–584

7. Haroon M, et al. Ann Rheum Dis 2015;74:1045–1050. doi:10.1136/annrheumdis-2013-204858 1045

8. Ribera Pibernat, M. Convivir con las Psoriasis. Ed. Médica Panamericana. 2008

9. Adaptado de Taylor et al. ARTHRITIS and RHEUMATISM. Vol. 54, No. 8, August 2006, pp 2665–2673DOI 10.1002/art.21972.

10. Gniadecki R, et al. Comparison of longterm drug survival and safety of biologic agents in patients with psoriasis vulgaris. Br J Dermatol. 2015 Jan;172(1):24452